Para histórica, Andalucía.
Mucho tiempo sin escribir en el blog, no cabe duda. Pero hoy me ha dado por aquí, y quiero hacer un pequeño análisis sobre ciertas cosas que están sucediendo y que a mí, personalmente, ya me cargan: la consideración de Cataluña como algo histórico. Bien es cierto que ... podría considerarse así. Pero yo me pregunto: ¿desde cuándo Cataluña es tal cosa? ¿Desde qué fecha? ¿Por qué lo reclaman con tanto ahínco? Conste y quede claro que no me desagradan los catalanes [he tenido mucha relación con ellos, y cuando digo mucha, lo recalco: MUCHA], pero sí que me repatean las ideas que están propagando, y que son falsas. Hagamos un recorrido histórico:
[Wikipedia]:
Cataluña fue durante la Edad Media uno de los territorios que compusieron el patrimonio del rey de Aragón, conocido por la historiografía posterior como la Corona de Aragón. Una parte importante de la actual Cataluña, formada por los condados de Osona, Besalú y Gerona, que en el siglo XII rendían vasallaje al conde de Barcelona, se unieron dinásticamente al reino de Aragón mediante los esponsales acordados entre Ramiro II de Aragón y Ramón Berenguer IV de Barcelona en 1137, por los que el barcelonés contraería matrimonio con la futura reina Petronila. En el siglo XIV, ya como Principado de Cataluña, tuvo un destacado papel económico en el marco del comercio Mediterráneo. Con el declive de la Corona decayó Cataluña, que no volvió a destacar hasta la industrialización. Su historia y su lengua son, para muchos de sus habitantes, la base de su identidad colectiva.
El uso de la lengua castellana en Cataluña parece iniciarse por la elección en 1412 de Fernando I como rey, de origen castellano, cuya corte adoptó esa lengua, y que iría ganando prestigio internacional debido al peso demográfico y cultural castellano.
En los siglos siguientes los comerciantes, literatos y las clases altas de la sociedad fueron adoptando progresivamente la lengua castellana, cuyos intereses económicos y referentes culturales se orientaron hacia la Península y América, mientras que la clases bajas y rurales siguieron manteniendo el uso familiar y popular del catalán. La evolución de este proceso incrementó su intensidad por la imposición política que siguió a la derrota catalana de la Guerra de Sucesión Española en 1714 y los Decretos de Nueva Planta de 1716, que consideraban a Cataluña territorio conquistado y que provocaron la supresión de sus fueros.
Vamos, que no es algo tan antiguo como aseveran estos independentistas. Fue Cataluña parte del imperio de Carlomagno, la Marca Hispánica, el Principado, etc. Sin embargo, no tiene tanto arraigo como dicen que tiene. ¿Y si mirásemos Andalucía...?
[Wikipedia]:
La historia de Andalucía es de una gran complejidad debido a su amplia dilatación en el tiempo. La posición geoestratégica de Andalucía en el extremo sur de Europa, entre ésta y África, entre el océano Atlántico y el mar Mediterráneo, así como sus riquezas minerales y agrícolas y su gran extensión superficial de 87.268 km² (mayor que muchos de los países europeos), forman una conjunción de factores que hicieron de Andalucía un foco de atracción de otras civilizaciones ya desde el inicio de la Edad de los Metales.
De hecho, su situación geográfica como nexo entre África y Europa, hace que algunas teorías apunten a que los primeros homínidos europeos, previo paso del Estrecho de Gibraltar, se ubicaron en el territorio andaluz. Las primeras culturas desarrolladas en Andalucía (Los Millares, El Argar y Tartessos), tuvieron un claro matiz orientalizante, debido a que pueblos del Mediterráneo oriental se asentaron en las costas andaluzas en busca de minerales y dejaron su influjo civilizador. El proceso de paso de la prehistoria a la historia, conocido como protohistoria, estuvo ligado a la influencia de estos pueblos, principalmente griegos y fenicios, amplio momento histórico en el que se fundó Cádiz, la ciudad más antigua de Europa occidental, seguida en antigüedad por otra ciudad andaluza: Málaga.
En el 711 se produjo una importante ruptura cultural con la invasión musulmana de la Península Ibérica. El territorio andaluz fue el principal centro político de los distintos estados musulmanes de Al-Ándalus, siendo Córdoba la capital y uno de los principales centros culturales y económicos del mundo por aquel entonces.
Podríamos seguir citando, pero queda claro que, para histórica, Andalucía. Y nosotros no luchamos contra lo que tenemos, contra lo que somos. Porque somos España, la región más poblada de nuestro país. Por recursos, somos un Imperio propio, quizás el más grande de todos en este país, pero además podemos ser una potencia económica de primer orden. Sin embargo, amamos nuestra patria. Somos andaluces, sí. Pero somos españoles.



